Cuando pensamos en propósitos, muchas veces imaginamos listas interminables: hacer más ejercicio, ahorrar, leer más, comer mejor, organizar la casa, tomar un curso… La agenda se llena, pero el corazón no siempre. Y entonces, a mitad de año, nos encontramos agotados, frustrados y con una sensación sutil (o muy fuerte) de fracaso.

¿Qué pasó? No es que no tengamos fuerza de voluntad, muchas veces el problema es que esos propósitos no nacen del sentido, sino de la presión, la comparación o la moda. Este artículo es una invitación a algo distinto: elegir metas que te nutran, que acompañen la vida que quieres construir, y no solo el calendario que quieres llenar.

1. ¿Qué es un propósito con sentido? Un propósito con sentido no es simplemente “hacer más cosas” o “ser más productiva/o”. Es una meta que:

  • Conecta con tus valores profundos (lo que de verdad te importa).
  • Respeta tu momento de vida y tus recursos actuales (emocionales, económicos, de tiempo).
  • Aporta a tu bienestar integral: físico, emocional, relacional y espiritual.
  • Te ayuda a sentir que tu vida es un poco más coherente contigo misma/o.

Por ejemplo, no es lo mismo decir: “Voy a bajar 10 kilos porque odio mi cuerpo”, que decir: “Quiero cuidar mi cuerpo con cariño porque es la casa donde vivo toda la vida”. La meta puede parecer parecida, pero la raíz emocional es completamente diferente. Una nace de la exigencia y el rechazo; la otra, del cuidado y del respeto.

2. Metas que llenan la agenda vs. metas que alimentan el alma Pregúntate: ¿desde dónde estás armando tus propósitos?

Metas que solo llenan la agenda suelen venir de:

  • La comparación con otros (“todas están haciendo esto, yo también debería”).
  • La presión social (“ya a tu edad tendrías que…”).
  • La culpa (“no he hecho nada con mi vida, ahora sí me voy a aplicar”).
  • El miedo (“si no hago esto, algo malo va a pasar”).

En cambio, metas que alimentan el alma suelen surgir de:

  • El autoconocimiento: “he notado que necesito esto en mi vida”.
  • El deseo genuino de crecer y cuidarte.
  • El reconocimiento de tu vulnerabilidad: “no puedo sola/o con todo, pero sí puedo dar pasos pequeños”.
  • El deseo de aportar algo bueno a los demás, aunque sea en tu círculo cercano.

Antes de escribir tu lista, puedes hacerte una pregunta clave: “Si nadie me viera, si nadie me aplaudiera ni me criticara… ¿qué seguiría teniendo sentido para mí?”. Lo que se mantenga después de esa pregunta suele estar más cerca de tus verdaderos propósitos.

3. Tres pilares para elegir propósitos con sentido

  • a) Coherencia con tus valores: Haz una lista de 3 a 5 valores que hoy son fundamentales para ti: Familia, Salud, Aprendizaje, Libertad, Espiritualidad, Creatividad, Servicio, etc. Luego, revisa tus propósitos y pregúntate: ¿Este propósito se conecta directamente con alguno de estos valores? ¿O lo estoy eligiendo por presión, moda o miedo? Ejemplo: Si uno de tus valores es la familia, quizá tenga más sentido un propósito como “Apartar una noche a la semana para una cena sin pantallas con mi familia” que llenar tu tiempo con tres diplomados que te dejarán sin energía para convivir.
  • b) Amabilidad contigo: propósitos realistas: Un propósito con sentido también cuida tu salud mental. No se trata de ponerte metas imposibles para “demostrar” que puedes con todo, sino de reconocer tus límites humanos. Pregúntate: ¿Qué tan sostenible es esta meta a lo largo del tiempo? ¿Qué necesito dejar o soltar para poder incorporar este nuevo propósito? ¿Qué apoyo necesito (personas, tiempo, terapia, recursos) para que esto sea posible? Propósito sin realidad se convierte en autoexigencia. Propósito con realidad se convierte en camino.
  • c) Microcambios, grandes transformaciones: En lugar de propósitos gigantes que se sienten inalcanzables, piensa en microcambios con propósito. Pequeños pasos, pero constantes. En vez de “Este año voy a transformar completamente mi vida”, podrías elegir:
    • “Este mes voy a empezar con 10 minutos de movimiento al día”.
    • “Durante los próximos 30 días voy a escribir cada noche una cosa por la que me siento agradecida/o”.
    • “Una vez por semana voy a decir que no a algo que realmente no quiero hacer”. Los pequeños actos, cuando se sostienen desde el sentido, van reescribiendo la historia de tu vida.

La trampa del “todo o nada” Muchas personas abandonan sus propósitos porque “ya fallaron una vez”. La mentalidad “todo o nada” convierte cada tropiezo en prueba de fracaso personal. En cambio, una mirada más compasiva diría: “Me perdí un rato del camino, pero el camino sigue aquí. Puedo volver a empezar hoy, no necesito que sea lunes ni inicio de mes.” Propósitos con sentido no buscan perfección, buscan continuidad posible. No se trata de no caer, sino de aprender a levantarte de forma más amable contigo.

Cuidar la salud mental también puede ser un propósito En medio de tanta exigencia, a veces olvidamos que “estar bien” también requiere intención. Tal vez uno de tus propósitos con mayor sentido sea:

  • Iniciar un proceso terapéutico.
  • Aprender a poner límites sanos.
  • Darte permiso de descansar sin culpa.
  • Trabajar en tu relación con tu propio cuerpo, tu historia, tus emociones.

No es egoísmo: es autocuidado profundo. Cuando estás mejor contigo, también tienes más recursos para estar mejor con los demás.

Propósitos que honran tu vida Antes de cerrar, te dejo algunas preguntas para que las lleves contigo:

  • ¿Qué tipo de persona quiero ir siendo, más allá de lo que quiero lograr?
  • ¿Qué necesito cuidar de mí para llegar al final del año con más paz, y no solo con más pendientes resueltos?
  • Si pudiera elegir un solo propósito que realmente alimente mi vida… ¿cuál sería?

Tus propósitos no son una lista de tareas. Son pequeñas declaraciones de amor hacia la vida que quieres construir. Que lo que escribas no solo llene tu agenda, sino que honre tu historia, tu cansancio, tus deseos y tu esperanza. Y si en el camino necesitas apoyo, pedir ayuda también puede ser uno de los propósitos más valientes y con más sentido que elijas este año. 💛

Categorías: General

0 Comentarios

Deja un comentario

Marcador de posición del avatar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *