Una de las heridas más comunes en consulta es esta: “Siento que algo no cuadra, pero termino
dudando de mí”.
Ahí viven el breadcrumbing y el love bombing.
Breadcrumbing: migajas emocionales
Promesas vagas, contacto intermitente, atención mínima que mantiene esperanza. No hay
compromiso, pero tampoco cierre.
Genera:
Ansiedad
Autoengaño
Espera constante
Love bombing: intensidad sin sostén
Exceso de atención, rapidez, idealización. Parece amor, pero es invasión emocional.
Ambos comparten algo: confunden, no regulan.
La clave: consistencia en el tiempo
El amor no se mide por palabras ni intensidad, sino por:
Presencia
Coherencia
Continuidad
Cierre reflexivo
No estás exagerando. Cuando algo confunde más de lo que cuida, no es amor.
