Hablar de una Pascua interior es hablar de esa posibilidad íntima de volver a nacer, no desde la exigencia de “ser fuerte”, sino desde la dignidad de reconocer que también necesitamos recuperar vida por dentro.
Hablar de una Pascua interior es hablar de esa posibilidad íntima de volver a nacer, no desde la exigencia de “ser fuerte”, sino desde la dignidad de reconocer que también necesitamos recuperar vida por dentro.